Información personal en papeleras

Vuelven a saltar las alarmas con información personal en papeleras, datos que contienen algunos documentos como billetes de avión y otro tipo de documentación, con contenido suficiente para la usurpación de la identidad de cualquier persona.

Según noticias del medio La Vanguardia, se afirma que los documentos que por inercia destinamos a la basura podrían contener tal cantidad de documentación confidencial hasta el punto de que podrían llegar a suplantar la identidad del usuario en cuestión.

Es de gran importancia salvaguardar datos de carácter personal como los que encontramos en facturas, recibos bancarios, etc. Cualquier documento que contenga la totalidad o parte de nuestros datos personales ha de ser debidamente procesado con una correcta destrucción de documentos, en caso de ser un particular, el mismo usuario podría realizar esta tarea para salvaguardar su identidad ante un mal uso de esta información.

Algunas fuentes admiten que el pensamiento común nos hace creer que cualquier documento que va a la basura, papelera o contenedor automáticamente será destruido y esto no es así, puede caer en manos de terceras personas por diversos motivos con lo que se pone en peligro la identidad personal y cualquier tipo de información personal

Y, del mismo modo que los documentos escritos e impresos pueden desvelar datos confidenciales a menos que se ejecute una correcta destrucción documental, del mismo modo los medios tecnológicos utilizados en nuestros día a día pueden ser también una vía para encontrar los datos personales y confidenciales del usuario.

Así mismo, de la misma forma es de vital importancia en las redes wifi domésticas cambiar la contraseña periódicamente para evitar que terceras personas accedan a nuestros sistemas y puedan adquirir información personal y de carácter confidencial.

Una vez más, desde DiD Confidencial, hacemos hincapié en la importancia de una correcta destrucción de documentos, bien sea en papel o datos en soporte digital, con el objetivo de asegurar la información de los clientes y la confidencialidad de la empresa para evitar peligros como los citados anteriormente, relacionados con la información personal del individuo.

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