• CÓMO TRABAJAMOS

Cómo trabajamos

El objetivo de DID confidencial es hacer más simple el trabajo de las empresas, colaborando con ellas en la gestión de documentos para optimizar su tiempo y recursos.

En DID confidencial nos dedicamos a la destrucción de documentos y a la gestión de información, ofreciendo a nuestros clientes certificaciones de calidad y destrucción segura. Nos avalan cinco años de experiencia en el panorama nacional. Aportamos el conocimiento «Know how» para que su empresa avance y obtenga una mejoría en sus resultados.

En DID confidencial nos preocupamos por el medio ambiente y es por ello que derivamos el producto final a distintos gestores para que reciclen la documentación destruida en un nivel alto de seguridad.

Cómo surge DiD

DID confidencial surgió por la fusión de distintas empresas dedicadas a proteger la información con una experiencia de más de veinte años. Gracias a la gestión, investigación y desarrollo, hemos conseguido el conocimiento necesario para ponteciar los recursos de cualquier empresa.

La empresa está formada por un equipo dinámico con formación especializada en cada departamento. Nuestros empleados son la base para ofrecer el mejor servicio a nuestros clientes y es por ello que el factor humano ha sido la mejor inversión de DID confidencial.

nuestros certificados

Gestión de la Calidad

UNE-EN ISO 9001:2000

Gestión de Seguridad de la Información

UNE-ISO/IEC 27001:2014

Gestión Confidencial de Documentación

UNE-EN 15713:2010

  • PROCESO DE DESTRUCCIÓN

La protección de la intimidad de las personas y la defensa de los intereses de la Administración exigen que, como recoge la normativa vigente, los documentos que se eliminan sean destruidos de forma que su reconstrucción y la posterior utilización de la información que contienen sea imposible. Para hacerlo así, el proceso de destrucción debe estar sometido a estrictos controles que garanticen la seguridad, eficacia y confidencialidad del mismo.

Almacenamiento

Los documentos que van a ser eliminados deben estar protegidos hasta el momento de su destrucción física. El lugar o los contenedores donde se almacenan los documentos que se van a eliminar requieren medidas de seguridad eficaces frente a posibles intromisiones exteriores. No deben permanecer al descubierto en el exterior de los edificios. Tampoco deben amontonarse en lugares de paso, ni en locales abiertos. Se deben guardar en locales o contenedores que dispongan de mecanismos de cierre que garanticen su seguridad.

Transporte

El transporte, en su caso, hasta el lugar donde va a llevarse a cabo la destrucción debe garantizar igualmente que durante el traslado no se produzcan sustracciones, pérdidas ni filtraciones de información. Todas las operaciones de recogida, carga y descarga de los documentos o sus contenedores, así como la conducción de los vehículos que los transportan, deben ser realizadas por personal debidamente autorizado y fácilmente identificable. Los documentos deben ser llevados directamente al lugar donde esté prevista la destrucción, en vehículos cerrados que recorran el trayecto sin paradas ni interrupciones.

Destrucción

La destrucción debe ser inmediata y hacer imposible la reconstrucción de los documentos y la recuperación de cualquier información contenida en ellos.

Los documentos no deben depositarse en contenedores, al descubierto ni en paquetes, cajas o legajos, junto con el resto de los desechos.
Por otra parte, puede almacenar intacto, durante un tiempo indeterminado y sin ninguna medida de seguridad, el material reciclable en espera de reunir una cantidad suficiente de papel de un mismo tipo o color.

El enterramiento de los documentos no supone la desaparición inmediata de la información. Antes al contrario, se ha comprobado que el papel se conserva más tiempo enterrado que si se dejase al aire libre.

La incineración acaba con la información, pero resulta peligroso para el entorno, puede perjudicar al medio ambiente e impide el reciclaje.

El método más adecuado es la trituración mediante corte cruzado, previa a la entrega para reciclaje. El papel se hace tiras o partículas, cuyo tamaño se elegirá en función del nivel de protección requerido por la información contenida en los documentos a destruir.